Carta a la ONU

La pandemia del coronavirus ha expuesto de modo indudable las profundas contradicciones del sistema social en que vivimos.

Se ha hecho evidente cómo millones de personas en todo el mundo sufren la falta de agua, de alimentación, de salud, de servicios básicos, de condiciones dignas de vida en general. Los efectos socioeconómicos de esta crisis amenazan a la gran mayoría de la población mundial con ese mismo futuro a corto plazo, mientras los gobiernos se debaten entre los reclamos de la gente y de la banca financiera, insensible a cualquier cosa que no sea su avaricia.

Todos sabemos que el mundo cuenta con los recursos necesarios para revertir esta situación. Esos recursos están en manos de un número ridículo de personas (poco más de 2.100), aplicados a la carrera armamentista y la especulación. 

Es imprescindible y posible dar respuesta a esta crisis antes que resulte irreversible. También es imperioso atender otros desequilibrios poblacionales y ambientales que en distintas latitudes afectan a miles de personas, tanto mayorías como minorías.

Por todo esto estamos pidiendo al Secretario General de las Naciones Unidas, que impulse para todos los países estas medidas urgentes:

  1. Implementar –como nuevo derecho humano– una Renta Básica Universal, incondicional, suficiente y permanente que permita a todas las personas del mundo cubrir sus necesidades de subsistencia. 
  2. Implementar y garantizar la Cobertura Sanitaria Universal con iguales criterios.
  3. Alto el fuego de todas las guerras de manera permanente.
  4. Aplicación de los fondos de armamento a las medidas de los puntos 1 y 2.

También le pedimos que convoque una Conferencia de los Pueblos para diseñar un nuevo modo de organización social planetaria, verdaderamente humano, capaz de sostener la vida en el futuro.

Los gobiernos y los especialistas tienen la responsabilidad de encontrar los mecanismos para hacer realidad estos reclamos, y nosotros la responsabilidad de impulsarlos y sostenerlos solidariamente.

Te pedimos que nos acompañes con tu firma, que difundas esta propuesta y –ojalá– que te sumes a nuestros grupos de trabajo.